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El sotol

Sotol: la bebida del desierto de Chihuahua
Al buscar la supervivencia en el desierto de Chihuahua, los primeros habitantes descubrieron que cociendo la piña del Sotol, en hornos subterráneos, ésta se convertía en carbohidrato dulce y nutritivo.

Las pruebas arqueológicas indican que los indígenas del norte usaban el sotol casi exclusivamente como alimento en la época prehispánica. Hoy en día, una gran parte de la producción de este licor, aprovecha la misma tecnología primitiva de antaño.

Selección de las piñas
En invierno, la planta se retrae en sí misma y concentra los azúcares de las hojas en el centro de la piña.
Por eso, los sotoleros juntan piñas desde mediados del invierno hasta finales de la primavera, procurando llevar las más grandes y más viejas. Seleccionan las plantas con almenos 28 cm de diámetro y representan un mínimo de 50 años de crecimiento.

Elaboración:
– Se seleccionan, extraen y cortan las piñas y se colocan en un agujero en la tierra (preparado especialmente para esto)
– Primero, una capa de leña, luego una capa de piedra volcánica y luego seguido por 10 o 12 toneladas de piñas, que se cubren con una manta.
Se les prende fuego, cubren la manta con tierra y el fuego las cocina durante unas 5 o 6 horas.
– Al despedir un olor conocido para los sotoleros, el hoyo se hunde y se sabe que las piñas casi están en su punto. Se echa agua, para apagar el fuego y generar vapor. Dejan reposar el horno por unas 72 horas, donde empieza a fermentarse
– Finalmente se impregnan del sabor a humo, leña y tierra, un rasgo distintivo de esta potente bebida.
– Cuando se sacan las piñas del hoyo, se tienen que machacar. Las piñas trituradas se trasladan a unas tinas de madera enterradas ene l suelo, donde se remojan con agua y se dejan fermentar.
– Después de esta primera fermentación, se cuela y el agua fermentada se destila en el alambique.

En peligro de extinción.
Aunque el sotol es una planta relativamente abundante en el Desierto Chihuahuense, la sobre-colecta en un gran problema, especialmente cuando se trata de las empresas más industrializadas, que diariamente, pueden llegar a recolectar hasta cuatro remolques repletos de piñas.
Es necesario que haya programas de reforestación impulsadas por el gobierno y la iniciativa privada que integren a los sotoleros como aliados. para que no desaparezca una de las tradiciones más antiguas y hermosas del Desierto Chihuahuense, su explotación se tiene que regular rigurosamente, y los sotoleros tendrán que ser los primeros en defender su recurso.

Café Villa CampaEl sotol